
LA IMPORTANCIA DE LA SALUD MENTAL DURANTE LA ETAPA UNIVERSITARIA
La universidad es una etapa de crecimiento, descubrimiento y nuevas oportunidades, pero también de presión, cambios y exigencias constantes. Adaptarse a una nueva ciudad, afrontar un mayor nivel académico, construir nuevas relaciones y, en muchos casos, vivir fuera de casa por primera vez puede generar una carga emocional que no siempre se ve, pero que se siente.
Hablar de salud mental en la universidad no es una moda ni una cuestión secundaria. Es una necesidad real para garantizar el bienestar, el rendimiento académico y la calidad de vida de los estudiantes. Cuidar la salud mental es tan importante como cuidar la física, y cada vez más estudiantes y familias son conscientes de ello.
La universidad: una etapa de cambios emocionales
El paso a la universidad supone una ruptura con muchas de las rutinas conocidas. Cambian los horarios, las responsabilidades, el entorno y, en muchos casos, el círculo social. Todo esto ocurre en un periodo vital en el que todavía se está construyendo la identidad adulta.
Es normal sentir inseguridad, estrés o incluso soledad durante los primeros meses. La presión por rendir, encajar y tomar decisiones importantes puede generar ansiedad si no se gestiona adecuadamente. Reconocer estas emociones como parte del proceso es el primer paso para abordarlas de forma saludable.
El impacto del estrés académico y personal
Exámenes, entregas, trabajos en grupo y expectativas académicas se suman a otros factores personales como la distancia con la familia o la necesidad de adaptarse a una nueva convivencia. Cuando estas situaciones se acumulan, el estrés puede convertirse en algo constante.
Un nivel moderado de estrés puede ser motivador, pero cuando se mantiene en el tiempo sin herramientas para gestionarlo, acaba afectando al descanso, la concentración y el estado de ánimo. Por eso, aprender a identificar señales de sobrecarga emocional es clave para prevenir problemas mayores.
La importancia de normalizar el cuidado emocional
Durante mucho tiempo, hablar de emociones ha sido un tema tabú en entornos académicos. Sin embargo, cada vez es más evidente que el bienestar emocional influye directamente en el aprendizaje y en la experiencia universitaria.
Normalizar conversaciones sobre salud mental ayuda a que los estudiantes se sientan comprendidos y menos solos. Saber que no eres el único que se siente así reduce la presión y facilita que se busque apoyo cuando es necesario. Cuidarse emocionalmente no es una señal de debilidad, sino de responsabilidad personal.
El entorno como apoyo para la salud mental
El lugar donde se vive durante la universidad tiene un impacto directo en el bienestar emocional. Un entorno seguro, organizado y pensado para estudiantes aporta estabilidad y reduce muchas preocupaciones del día a día.
Vivir en una residencia universitaria que fomente la convivencia, el respeto y el equilibrio entre estudio y descanso facilita una adaptación más sana. Compartir experiencias con otros estudiantes que atraviesan situaciones similares genera apoyo mutuo y sentimiento de pertenencia, dos factores clave para la salud mental.
Además, contar con espacios adecuados para desconectar, estudiar y socializar ayuda a gestionar mejor los tiempos y a reducir la sensación de saturación.
Aprender a gestionar las emociones: una habilidad para toda la vida
La universidad no solo forma a nivel académico, también es un momento clave para adquirir herramientas emocionales que acompañarán al estudiante durante toda su vida. Aprender a reconocer emociones, poner límites, gestionar el estrés y pedir ayuda cuando es necesario son habilidades fundamentales para el futuro personal y profesional.
Estas competencias no siempre se enseñan en las aulas, pero se pueden trabajar a través de experiencias, acompañamiento y actividades específicas que refuercen el bienestar emocional.
ONE Sevilla y su compromiso con el bienestar integral
En ONE Sevilla, entendemos que la experiencia universitaria va mucho más allá del alojamiento. El bienestar integral del estudiante es uno de los pilares de nuestra filosofía, y la salud mental ocupa un lugar central dentro de ella.
Por eso, además de ofrecer un entorno cómodo, seguro y pensado para el día a día universitario, en ONE Sevilla impulsamos iniciativas que ayudan a los estudiantes a cuidarse por dentro y por fuera.
Taller de gestión de emociones y estrés en ONE Sevilla
Como parte de este compromiso, recientemente se ha llevado a cabo en la residencia un taller de gestión de emociones y estrés, enfocado en dotar a los estudiantes de herramientas prácticas para afrontar la presión académica y personal de la universidad.
Durante el taller, se trabajaron aspectos como la identificación de emociones, técnicas para reducir el estrés, estrategias de autocuidado y recursos para mejorar el equilibrio emocional en el día a día. Fue un espacio cercano y participativo, donde los estudiantes pudieron compartir experiencias y aprender de forma práctica.
Este tipo de iniciativas refuerzan la idea de que la residencia no es solo un lugar donde vivir, sino un entorno que acompaña al estudiante en todas las dimensiones de su desarrollo.
Cuidar la salud mental también es parte de vivir bien la universidad
La etapa universitaria deja huella. Las experiencias, las personas y el entorno influyen en cómo se recuerda y en cómo se afronta el futuro. Apostar por la salud mental es apostar por una universidad más consciente, más humana y más equilibrada.
En ONE Sevilla creemos que vivir bien la universidad implica sentirse acompañado, aprender a cuidarse y contar con un entorno que apoye ese proceso. Porque cuando la mente está bien, todo lo demás fluye mejor.
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